Viajar nos permite conocer, nos abre a nuevas maneras de ver el mundo y nos mantiene vivos. Para muchos es una de las prioridades de la vida, y aquellos que podemos lo hacemos a cada ocasión que tenemos. La cultura y el hábito de viajar se ha extendido mundialmente y los desplazamientos vacacionales han crecido exponencialmente. Esto ha causado un impacto medioambiental y en el patrimonio cultural de destinos que no estaban (ni están a día de hoy) preparados para las masas. Hablamos de Indonesia, la Riviera Maya, Tailandia, Filipinas,.. pero también de destinos como las Islas Baleares o las Islas Canarias en España. Esto es causado por un exceso de turistas que el destino no puede sostener o por un turismo que no es sostenible ni responsable. Los efectos son aterradores: escasez de agua, explotación laboral, deslocalización, fuga de capitales en empresas turísticas, subcontratación, mala gestión de los residuos, desaparición de coral u otra flora y fauna marina, y una infinidad de problemas más.
Para que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando los sitios que más nos gustan y para que las personas que habitan los destinos turísticos no se vean afectadas negativamente, te recomendamos unas acciones y unos hábitos de viajero responsable. No podemos estar más orgullosos de que estés leyendo este post tan importante y personal para nosotros. Estas son las líneas de acción para contribuir al cambio:
Al planificar y organizar tu viaje:
- Conoce tu destino e investiga sobre el lugar que visitarás. Aprende sobre su cultura, sus costumbres, su historia y su situación actual. Comprender la realidad local te ayudará a respetarla y a apreciarla más. En este proceso también descubrirás cosas muy interesantes.
- Elige destinos responsables. Considera visitar destinos que promuevan prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Asegúrate de que la legislación local garantiza la conservación del patrimonio y una buena gestión de los efectos negativos del turismo.
- Busca alojamientos, empresas y organizaciones que tengan un compromiso con la responsabilidad social y ambiental.
- Si contratas desde casa, asegúrate de que las empresas son locales, fiables, y cumplen los requisitos éticos. Que no sea una empresa occidental que opera a miles de km de la sede central garantiza que el importe que pagas llegue a la gente que vive en el destino que hayas escogido y no haya fuga de capitales. Esto beneficia la población local y permite invertir en la calidad de vida de las personas.
En la interacción con la comunidad:
- Respeta la cultura y la gente local. Pregúntate cosas como ¿qué religión se practica mayoritariamente? ¿qué normas sociales y de comportamiento tendré que seguir? o ¿hay restricciones respeto la vestimenta?. En muchas ocasiones y desde un punto de vista occidental puede parecer una ofensa a la libertad personal (no poder llevar camisetas de tirantes en los templos, por ejemplo) pero aunque no compartamos esa idea, principio o costumbre, no adaptase a ello puede suponer una ofensa para las personas del lugar.
- Aprende algunas palabras o frases del idioma local. Esto muestra respeto y puede ser una excelente manera de conectarte con la población. Normalmente les hace mucha ilusión, y a ti te ahorrará más de una situación donde estás sufriendo porqué no te llega la conexión 5G para el uso del traductor del móvil.
- Sé sensible a las fotografías y pide permiso antes de tomar fotos de personas locales, especialmente en áreas rurales. Respeta la privacidad y la sensibilidad de algunas situaciones.
- Apoya la economía local comprando localmente: en negocios locales como mercados, restaurantes y tiendas. Esto contribuye a la economía del lugar y te permite conocer mejor la cultura y la comida típica de cada destino. Del mismo modo, compra Artesanía Local en lugar de productos de imitación o fabricados en masa, sobre todo cuando quieras algún souvenir.
- Participa en proyectos de voluntariado. Si deseas contribuir de manera más directa, busca oportunidades de voluntariado con organizaciones locales que aborden cuestiones sociales o ambientales en la comunidad. Esto te garantiza una inmersión en la comunidad mientras contribuyes a su desarrollo. Algunos de ellos ofrecen alojamiento y comidas, así que también es una buena manera de ahorrar mientras viajas.
Durante los traslados:
- Escoge métodos de transporte sostenible. Opta por medios de transporte sostenibles como trenes, vehículos eléctricos, autobuses de menor impacto medioambiental, alquiler de patinetes eléctricos, o muévete en bicicleta cuando sea posible. Si vuelas, considera la opción de compensar tus emisiones de carbono.
- Usa el transporte público siempre que sea posible. El transporte público suele ser más eficiente en términos de emisiones de carbono por pasajero.
- Comparte los trayectos. Si debes utilizar por ejemplo un coche o una furgoneta, considera compartir el viaje con otros viajeros. Se puede hacer a través de aplicaciones diferentes en cada país, o comunicándote con los huéspedes del hotel, preguntando a las personas con las que compartes una excursión, etcétera.
- Viaja ligero ya que cuanto menos peso lleves contigo, menor será el consumo de combustible. Empaca de manera eficiente y lleva solo lo esencial. Esto también será un punto muy positivo si eres mochilero, ¡tu espalda te dará las gracias!.
Referente al impacto ambiental:
- Consume agua y energía de manera responsable. Del mismo modo que en casa, apaga las luces y el aire acondicionado cuando no los necesites, aunque no tenga implicaciones en tu economía personal las tiene para el propietario/a, y si es un lugar pequeño o familiar seguramente sea un acto que agradecerán. Obviamente también tiene muchos beneficios para el medioambiente.
- Reutiliza toallas y sábanas. En muchos hoteles, puedes optar por reutilizar las toallas y sábanas en lugar de que las cambien todos los días, lo que reduce el consumo de agua y productos químicos de lavandería.
- Evita los envases desechables y opta por restaurantes que sirvan comida en platos y utensilios reutilizables en lugar de envases desechables, u ofrece tus propios envases para el take away. Un juego de cubiertos y utensilios reutilizables (cuchara, tenedor, cuchillo, palillos) te permite evitar el uso de cubiertos de plástico desechables al comer fuera. Muchas empresas ofrecen kit de comidas de bambú o de otros materiales responsables y seguros para el uso. Minimiza los envases comprando productos mínimamente envasados o evita productos desechables siempre que puedas. Por ejemplo en los supermercados, donde fruta con cáscara como los plátanos (perfectos para picar algo durante un viaje) son comúnmente empaquetados sin necesidad.
- Lleva una botella de agua o termo reutilizable: En lugar de comprar agua embotellada, llena tu botella en fuentes de agua potable o en tu alojamiento.
- Bolsas reutilizables de tela o de algodón. Lleva bolsas reutilizables contigo para hacer compras, empaquetar, o guardar la ropa sucia.
- Recoge tu basura. Aunque pueda parecer muy obvio, para algunas personas no lo es tanto. Lleva contigo todos los desechos, incluidos los residuos orgánicos, y deposítalos en contenedores adecuados.
- Consigue un kit de higiene sostenible que incluya artículos de higiene personal como cepillos de dientes de bambú, jabón sólido en lugar de líquido, y toallas de microfibra que se secan rápidamente y ocupan menos espacio que las toallas convencionales. Además, a la hora de pasar los controles, los jabones sólidos no tienen restricciones, así que podrás traerlos de casa.
- Usa guías digitales, mapas online o descargables, y aplicaciones con o sin conexión en lugar de llevar guías de viaje impresas. Esto reduce el consumo de papel y facilita mucho la búsqueda de información.
- Si puedes, usa cargadores solares para tus dispositivos. Si tu viaje lo permite y planeas trabajar de manera nómada o simplemente hacer mucho uso de tus dispositivos, un cargador solar portátil te permite cargarlos usando energía solar, lo que es útil en áreas donde la energía eléctrica es limitada. Por ejemplo, a nosotros nos fue muy útil en Indonesia, tanto en Sumba (donde la instalación no es muy buena) como en Raja Ampat (donde prácticamente no hay instalación y donde la poca energía solar que consiguen recoger en baterías a penas dura 12h de cada 24).
- Compra y usa ropa sostenible. Opta por llevar ropa hecha de materiales sostenibles y de secado rápido, y busca la manera de lavarla de forma más eficiente durante tu viaje y sin usar productos nocivos para el entorno.
- Usa la copa menstrual si tienes la menstruación. Lleva contigo también el hervidor de la copa y benefíciate de la comodidad de usarlos mientras dejas de generar residuos y apuestas por una mejor higiene íntima.
Para contribuir a la conservación y la salud de los océanos:
- Evita, reduce y recicla correctamente los productos de plástico para que tus residuos no lleguen a los mares y océanos.
- Si buceas o realizas snorkel, no toques nada del fondo marino: nada es nada. Nada. Sobre todo en zonas protegidas o en sistemas delicados. Al bucear o hacer snorkel en arrecifes de coral, asegúrate de no tocar ni dañar el coral.
- Observa responsablemente la vida marina. Si tienes la oportunidad de observar animales como delfines, tiburones, ballenas o tortugas, hazlo desde una distancia segura y sin perturbar su comportamiento natural.
- Participa en limpiezas costeras si se te presenta la oportunidad. Únete a limpiezas costeras voluntarias para ayudar a eliminar los desechos plásticos y otros desechos de las playas y áreas costeras.
- Participa en las plantaciones de coral y en la preservación del mismo, mediante voluntariados o grupos de acción formados submarinistas, biólogos u otros expertos.
- Usa protector solar libre de químicos dañinos para los corales y ecosistemas. De hecho, la mejor opción es el uso de materiales protectores de los rayos UV como camisetas especiales para el baño, neoprenos, o tiendas que protegen del viento y a su vez de los rayos UV.
- Evita otros tipos de contaminación química: No arrojes productos químicos peligrosos, aceite de motor u otros contaminantes en el agua. Utiliza productos de limpieza ecológicos y desecha los residuos químicos de manera adecuada.
- Si consumes pescado o marisco en tu alimentación mientras viajas hazlo responsablemente, buscando etiquetas o certificaciones que indiquen que provienen de fuentes sostenibles y que no contribuyen a la sobrepesca o a la degradación del ecosistema marino. Ten en cuenta que en algunos lugares aún pescan por ejemplo con dinamita y consumir productos derivados de estas prácticas es sostener que sigan existiendo.
Información, educación y conciencia:
Aunque pretendemos que este post sea de gran ayuda, infórmate más sobre la importancia de ser respetuoso y sostenible. Participa en programas de educación y acción sobre la conservación marina i considera donar tiempo o recursos a organizaciones que llegan donde la legislación falla. Apoya políticas y regulaciones que protejan el entorno y su gente y promuevan prácticas sostenibles. Participa en actividades de activismo o en campañas concretas si así lo deseas. Organizaciones no gubernamentales como Greenpeace, ACNUR, o Save the Children (y muchísimas más) permiten que puedas en el caso de España desgravar el 80% para los 150 primeros euros de tu aportación. Para el dinero aportado que exceda de esa cantidad, la deducción llega al 35%, así que es muy buena opción si quieres contribuir a las causas que defienden.
Al tomar medidas responsables y conscientes en tu vida diaria y al interactuar con el entorno, puedes desempeñar un papel importante en la preservación de los recursos y en la protección de la biodiversidad.
Comparte tus experiencias de viaje y fomenta la conciencia sobre la importancia de viajar de manera sostenible y respetuosa. Educar a otros es una forma poderosa de promover un turismo más responsable. Y hazlo sin juzgar porqué aunque tú creas que las personas son capaces de decidir y de informarse libremente, todos nos vemos condicionados por nuestra vivencia, educación o experiencia.
Viajar de manera respetuosa, responsable y sostenible no solo es beneficioso para el destino que visitas y su población, sino que también enriquece tu propia experiencia de viaje al profundizar tu conexión con el lugar y su gente. Recuerda que cada pequeña acción cuenta y puede marcar la diferencia en la preservación de los destinos para las generaciones futuras. ¡Viaja con respeto y deja una huella positiva allá donde vayas!




