Ruta completa por Vietnam: de Hanoi a Ho Chi Minh en bus

Vietnam es un país que se despliega como un mapa de contrastes y maravillas, de norte a sur, entre montañas que cortan el aliento y deltas de agua lenta. Recorrerlo en un mes es suficiente para sumergirse en sus paisajes, su historia y su vida cotidiana sin prisas. Esta ruta propone un viaje enteramente por tierra, utilizando autobuses locales y nocturnos para conectar las regiones, aprovechando al máximo el tiempo (y el presupuesto). Aunque la propuesta es viable para 20 días, ten en cuenta que hay muchas cosas que pueden salir mal y que, si quieres asegurarte de verlo todo, deberías añadir algunos días de “por si acaso”. Además, añadir días te permite ir a tus anchas y disfrutar más de lo que estas viendo y haciendo. Del mismo modo te permite descansar y recuperarte, cosa que no podrás hacer si cada día haces 1.000 actividades. 

Lo que te proponemos aquí es que uses este esquema de guía y que vayas completando la información con los posts específicos de cada lugar. De este modo elegirás por ti mismo/a a qué quieres dedicarle más o menos tiempo. 

La aventura comienza en el norte, pero sin detenerse aún en la capital. Nos dirigimos hacia las montañas más remotas, en busca de una de las experiencias más intensas que Vietnam puede ofrecer.

Recuerda que muchas de las opciones de buses o otros transportes puedes consultarlas en 12go.asia o preguntar en tu hotel o Home Stay. 

Días 1-2. Hanoi: cultura, historia y caos con alma

La capital se revela como un torbellino de motos, mercados y sonidos, pero también como un lugar de profundas raíces culturales.

En el Barrio Antiguo, el laberinto de callejuelas invita a perderse entre puestos de comida callejera, tiendas centenarias y cafés escondidos. No hay mejor bienvenida a este país. Muy cerca, el Lago Hoan Kiem ofrece un remanso de calma, y más allá, el Templo de la Literatura y el Mausoleo de Ho Chi Minh (sí, en Hanoi) permiten asomarse al alma de un país marcado por la resistencia. Dirígete en bus noche a Ha Giang. Para que no te pierdas nada mientras estes en Hanoi, te dejamos la guía completa para visitar Hanoi.

Las calles en Hanoi

Días 3-4-5-6. Ha Giang Loop, donde empieza la aventura

Ha Giang es una región fronteriza con China donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí comienza el Ha Giang Loop, una ruta circular que serpentea entre montañas escarpadas, pasos de vértigo y aldeas donde las minorías étnicas conservan una forma de vida ancestral. Es una experiencia indispensable en Vietnam y quizá la que más nos gustó (aunque ya sabéis que esto es muy personal).

Durante tres o cuatro días, se recorren en moto carreteras que desafían la lógica, bordeando precipicios, cruzando campos de maíz y saludando a niños que corren descalzos por los márgenes del camino. Las paradas en Dong Van, Meo Vac o el paso Ma Pi Leng no son solo puntos en el mapa: son encuentros con otra manera de entender el mundo. Ten en cuenta que es exigente si no has conducido nunca una moto, y que además no se suelen hacer con motos automáticas. Aquí te contamos todo sobre el Loop

Días 7-8. Bahía de Ha Long, Cat Va o Lan Ha: entre islas de piedra y agua

La siguiente etapa lleva hacia la costa norte. Desde Hanoi, un autobús conecta con los puertos de embarque hacia la Bahía de Ha Long, Cat Va, o su hermana menos concurrida, la Bahía de Lan Ha. Aquí, el paisaje se vuelve líquido: miles de islotes emergen del mar como esculturas gigantescas. Aunque nos recordó un poco a Tailandia, a Raja Ampat en Indonesia e incluso a Filipinas, este paisaje es impresionante.

Se embarca en un crucero de uno o dos días, durmiendo a bordo, despertando con el rumor del agua y el sol saliendo entre las rocas. Las excursiones en kayak, las visitas a cuevas y los baños en pequeñas playas convierten esta parada en una pausa casi onírica. También puedes una de las propuestas, hacer una excursión de un día por mar y dedicar el otro a visitar otros lugares cerca. Si clicas aquí, verás toda la info sobre Ha Long y Cat Va.

Bahía de Ha Long

Días 9-10-11. Ninh Binh: tierra, agua y piedra en armonía

Desde la costa, el viaje regresa hacia el interior, esta vez rumbo a Ninh Binh, donde los paisajes terrestres rivalizan con los marinos. La provincia es conocida como la “Ha Long terrestre” por sus formaciones rocosas que surgen entre arrozales y canales tranquilos.

Desde el pueblo de Tam Coc, se puede recorrer en bicicleta un entorno rural donde el ritmo es otro. Los paseos en barca por Trang An o el propio Tam Coc permiten deslizarse por cuevas y templos ocultos. La subida al mirador de Hang Mua recompensa con una vista panorámica (y mucho sudor) que resume la belleza del lugar. Si seguís leyendo veréis una de las 1.000 fotos impresionantes que nos dejó ese lugar. Como hay tantas cosas para ver y hacer, en este post te contamos lo que más nos gustó y recomendamos.

Día 12. Hue: la capital imperial

La ruta continúa hacia el centro del país. Tras un largo trayecto en autobús nocturno, se llega a Hue, antigua capital imperial de Vietnam. Aquí, los vestigios del pasado se conservan entre muros de piedra y jardines silenciosos. Nos parece un destino importante para conocer la historia del país, así que entra en este post y descúbrelo tu también. 

La Ciudadela Imperial, con sus puertas monumentales, pabellones y templos, invita a imaginar la vida de los antiguos emperadores. En los alrededores, las tumbas reales dispersas a lo largo del río Perfume completan el recorrido por la historia del país.

Días 13-14. Hoi An: faroles, tradición y mar

Desde Hue, el viaje atraviesa el impresionante Hai Van Pass rumbo a Hoi An, posiblemente el pueblo más encantador de Vietnam. Su casco antiguo, lleno de casas coloniales, faroles de colores y puentes cubiertos, es un escenario que parece sacado de un cuento.

Más allá del turismo, Hoi An conserva su autenticidad en los mercados, los talleres de costura y las clases de cocina. Alquilar una bicicleta y pedalear hasta las playas o los campos de arroz nos permitió descubrir otra faceta de la ciudad. Aunque recomendamos dos días si son completos, nosotros estuvimos más porque simplemente nos enamoró el ambiente y no queríamos irnos (una de las ventajas de ir de mochileros y viajar en bus un mes por Vietnam). Aquí te contamos qué y por qué nos gustó tanto.

Días 15-16. Islas Cham: snorkel y tranquilidad

A poca distancia de la costa de Hoi An se encuentran las Islas Cham, un pequeño archipiélago de aguas cristalinas y ambiente relajado. Una excursión de un día permite practicar snorkel, pasear por playas tranquilas y conocer pequeñas comunidades pesqueras, sin embargo, nosotros decidimos tomar el barco público hasta la isla (no sin que nos estafaran con el precio primero), y alojarnos una noche en las islas, abiertas recientemente al turismo ya que tienen una base militar y hasta 2014 no empezaron a recibir turistas (y aún no llega demasiada gente ya que no es muy conocida).

Este respiro insular es el complemento perfecto a la intensidad cultural de Hoi An. Si eres amante del buceo, es un lugar ideal en Vietnam, sobretodo para los interesados en macro. 

Días 17-18. Da Lat: la ciudad de la eterna primavera

Volviendo al interior, el viaje se adentra en las montañas del sur para descubrir Da Lat, una ciudad sorprendente por su clima fresco y su estética europea. Antiguo refugio colonial francés, Da Lat combina arquitectura excéntrica con naturaleza exuberante.

Entre lagos, cascadas, jardines y la singular Crazy House, hay mucho por explorar (aquí te lo dejamos todo). También es un buen lugar para descansar del calor, caminar sin sudar y disfrutar de mercados nocturnos con un aire distinto. Para nosotros no fue una parada impresionante, pero reconocemos que es muy distinto al resto de Vietnam. 

Días 19-20. Ho Chi Minh y el Delta del Mekong

La ruta termina en Ho Chi Minh City, la metrópolis más dinámica y moderna de Vietnam. Aunque a menudo es vista solo como puerta de salida, merece la pena dedicarle unos días. Aquí conviven el legado de la guerra, visible en museos y túneles, con un ritmo frenético de vida urbana. Aquí verás qué te recomendamos de la ciudad.

Desde la ciudad, una excursión al Delta del Mekong cierra el viaje con una última experiencia: navegar entre islas flotantes, mercados sobre el agua y palmerales infinitos. Es un regreso a la raíz más agrícola y acuática del país.

Recorrer Vietnam de norte a sur en un mes, viajando en bus y sin prisas, es mucho más que una forma económica de conocer el país: es una oportunidad para vivirlo desde dentro. Te recomendamos que le dediques a cada lugar el tiempo que merece, y que vayas con prisas si dispones de tiempo. Cada trayecto por carretera, cada comida callejera, cada encuentro inesperado, suma a una experiencia que se transforma en memoria. Vietnam ofrece paisajes cambiantes, ciudades llenas de historia y una calidez que solo se descubre viajando despacio, aunque no todos los vietnamitas son amigables (tampoco nos engañaremos ni os engañaremos, tubimos algunos encuentros poco agradables). Si buscas un viaje auténtico, accesible y lleno de contrastes, este destino te marcará para siempre.

Si necesitas más detalles o información no dudes en dejar un comentario o escribirnos en Instagram (@roadtoelmundo). 

Aunque Vietnam es un destino que no es complicado si ya has viajado antes, asegúrate de viajar con un buen seguro como el de Iati, por lo que pueda pasar. Nosotros usamos el seguro en India y en Filipinas (por razones distintas en cada destino), y viajar sabiendo que vamos cubiertos siempre ha sido lo que más tranquilidad nos da. Aquí te contamos las ventajas de todas las opciones que tienen.

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